La cuna de la exportación citrícola
Burriana, en la Plana Baixa, fue uno de los primeros lugares de España desde donde se exportó naranja por mar a Europa en el siglo XIX, y su término sigue cubierto de huertos de cítricos. Almacenes, cooperativas y exportadores confeccionan cada temporada clementinas y naranjas para supermercados de toda Europa, y su puerto combina pesca y náutica deportiva.
El 15 % de sus 1.980 empresas presta servicios profesionales y técnicos y el 36 % trabaja en comercio, transporte y hostelería.
Cítricos, mar y comercio.
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