Sobre la peña, a la entrada de la Sierra
Arcos de la Frontera se asoma desde lo alto de una peña sobre el Guadalete, con un casco antiguo de calles blancas, la basílica de Santa María y miradores que lo convierten en la puerta de la ruta de los pueblos blancos. A sus pies, la campiña produce cereal, girasol, algodón y hortalizas, y el embalse de Arcos atrae deportes náuticos.
El 43,6 % de sus 1.460 empresas trabaja en comercio, transporte y hostelería, y el 14,5 % se dedica a la construcción.
Turismo de patrimonio, campo y comercio comarcal.
La inteligencia artificial ayuda a cada uno a atender mejor.
La autovía hacia Jerez la deja a media hora del aeropuerto y de la costa, y la carretera de la Sierra la une con Grazalema, Ubrique y el resto de pueblos blancos.