Industria, huerta y una larga tradición sanitaria
Sant Boi de Llobregat combina tres realidades. Sus polígonos (Les Salines, Can Calderon, Fonollar) reúnen fabricantes de alimentación, química, metal y envases, y almacenes que aprovechan la cercanía del puerto y el aeropuerto. Su término forma parte del Parc Agrari del Baix Llobregat, una de las huertas periurbanas más importantes de Europa, con productores de alcachofa, tomate y hortalizas que venden en mercados, a restaurantes y directamente al consumidor. Y la ciudad tiene una tradición sanitaria centenaria, con hospitales y centros especializados en salud mental.
De sus 4.300 empresas, más del 5 % son industriales y casi el 40 % trabaja en comercio, transporte y hostelería. La construcción y los oficios suman otro 13 %.
Fábricas, huerta, hospitales y comercio: cuatro mundos muy distintos que comparten la necesidad de ahorrar tiempo en tareas que se repiten.
El delta del Llobregat, entre el aeropuerto, la Zona Franca y la autovía de Castelldefels, hace que muchas empresas de la ciudad trabajen con proveedores y clientes internacionales, con documentación en varios idiomas y plazos de entrega muy ajustados que dejan poco margen para errores de grabación.