Diseñar en una ciudad con una imagen tan conocida
Pocas ciudades tienen una imagen tan reconocible como Córdoba. La UNESCO ha inscrito la Mezquita-Catedral (1984), su centro histórico (1994), la Fiesta de los Patios (2012) y Medina Azahara (2018). Esa riqueza es un regalo y un riesgo para cualquier marca local: si todos los logotipos usan el arco de herradura, la maceta azul o la celosía, al final ninguno se distingue.
Nuestro trabajo en Córdoba empieza por buscar lo que es solo tuyo. Puede ser el nombre de la finca, el oficio de tu familia, el barrio donde abriste o la forma en que tratas al cliente. El patrimonio de la ciudad puede estar presente, pero como matiz, no como sustituto de la personalidad de tu negocio.